Héctor Castro Aranda
cientounorevista.com

El 27 de abril se celebró la segunda edición de Akamba en los campos agaveros de Tequila Cuervo en Tequila, Jalisco. De los creadores de Bahídora y los productores tapatíos de Mousike, construyeron un concepto llamativo, con una vista impresionante de las montañas y los agaves, alejado de la ciudad, con una atmósfera diferente que hace sentir una experiencia diferente a la de otros festivales realizados en una metrópoli. 

Con una taquilla agotada, 14 mil personas disfrutaron de las instalaciones artísticas perfectas para el uso de Instagram. Pero la música fue el anfitrión principal, con una selección de la más fina, que demuestra que no todo es reggaeton, que sí se pueden hacer eventos con música no de moda. 
Golden Dawn Arkestra: afrobeat, rock psicodélico, paisajes cinematográficos y mucho baile asegurado. Así se podría resumir el visionario proyecto de Zapot Mgwana, talentoso músico oriundo de Washington D.C., hijo de una funcionaria de la Embajada de Etiopía, pero creció con el rumor de que su padre era Sun Ra, el mítico profeta del jazz. Una vez mayor, decide irse a vivir a Nigeria, donde conoce y se familiariza con el poderoso ritmo del afrobeat, y lo interpreta hasta llegarlo a conocer de cerca. A lo largo de su discografía es posible encontrar música tremendamente progresiva, en la que puede comenzar un sintetizador sorprendentemente perdido, para después verse inmerso en un mar de baile, cortesía de una amplia sección de percusión y visionarias secciones de vientos por encima. 
L’Imperatrice: vintage pop con toda la sensualidad que pueda emanar de sus integrantes. L’Imperatrice ha sabido dar cuenta de la libertad desde su música que va de la disco, hasta el funk con detalles cósmicos de la década de los años 1970. Después de tres EP, ya dejaron clara su propuesta y han hecho propio su particular estilo de sonido. Temas como “Vanille Fraise”, “Sonate Pacifique” y “Agitations Tropicales”, son evidencia de la fina selección de sonidos que tiene esta banda a la hora de componer. Con una gran velada de mucho soul y funk, el acto estelar era muy deseado desde hace mucho tiempo: Toro Y Moi, directo del sur de Carolina, Estados Unidos, presentó una delicia del chillwave y neo funk, en su gran debut en Jalisco. (Comentarios: hectorcastro@cientounorevista.com).


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