Héctor Castro Aranda/enviado, Chicago
cientounorevista.com
Chicago Open Air, llega en su segunda edición, tres días de emocionante rock crudo y duro en sus diferentes facetas y épocas, todo un recopilatorio de historia, horas y horas de música.
El 14, 15 16 de julio, se llevó a cabo la segunda edición de este festival en las instalaciones del equipo de futbol soccer, Chicago Fire, si bien lleva el nombre de Chicago, no se encuentra en la ciudad, está en Bridgeview, en el estado de Illinois. Rumbo al evento se podían apreciar cientos de playeras negras en los andenes del metro que se dirigían a tan emblemático festival, puesto no se necesita vehículo para llegar al evento, tomando la ruta Midway de la línea naranja, para después abordar el autobús Pace, que te deja en la puerta del evento, al finalizar los mismos autobuses te regresan al metro.
Desde tempranas horas, ya se podían apreciar agrupaciones de la talla de Megadeth y Meshuggah en su día de arranque; Rob Zombie, ya tenía 40 mil personas en su acto, dio un recorrido por toda su carrera en solitario, y dejó un par de temas de su vieja agrupación, White Zombie.
Llegó el momento de la presentación de Kiss, que tenía un gran tiempo sin estar en un evento masivo y en un festival en Estados Unidos. Personas de diferentes razas y edades se reunieron para gritar “¡You Want The Best, You Got The Best, The Hottest Band in The World, Kiss!”, se baja el telón y salieron a escena los viejos lobos, Gene Simmons y Paul Stanley, interpretan el tema “Deuce”, con gran euforia y potencia se desplazaron por el lugar, pero lamentablemente conforme fue avanzando el concierto, Kiss comenzó a vaciar el estadio, ya que su repertorio no fue bien escogido, dejó de lado grandes y electrizantes temas.


El segundo día con un clima que parecía sería tormenta, solo quedó en nubes grises, la asistencia podría disfrutar de diferentes cervecerías locales y gastronomía de la ciudad, un apoyo en el sector turístico.
Steel Panther y Mushroomhead, al punto medio del día, fueron de los favoritos en el festival, para dar paso a Godsmack, agrupación que estuvo inactiva por varios años y regresó especialmente para Chicago Open Air. Ermy, vocalista de la agrupación, señaló que tendrán una enorme gira mundial y nuevo material.
El cierre del día dos del evento estuvo a cargo de Korn, con un estadio lleno, presentó su nuevo material, The Serenity of Suffering. Korn estuvo a la altura para cerrar un festival de tal magnitud, recordemos que fue de los medios del cartel en la edición del año pasado de Chicago Open Air. Korn, demostró un sonido mejorado, un cuidado de su ejecución, esta agrupación estará en México el 28 de octubre dentro de Knotfest.


Tercer y último día de festival. Behemoth, la agrupación de Polonia, causó furor entre la audiencia con su black metal, y Amon Amarth, que fueron la imagen central del festival, recibidos con los brazos abiertos. Esta agrupación vikinga estuvo en Guadalajara el 18 de junio en un C3 Stage agotado.
Lamb Of God, la agrupación de metal core de Virginia, descontroló todo el Toyota Park con un slam masivo en toda la cancha. Luego pasó Stone Sour, la agrupación de Corey Taylor, vocalista también de Slipknot y como co estelar Slayer, los viejos favoritos en todo festival de metal y uno de los cuatro grandes del trash metal.
Para cerrar el último día del evento, el gran regreso de Ozzy Osbourne, luego de dar fin a Black Sabbath. Ozzy, después de tres años retoma su carrera en solitario y reincorporándose Zakk Wylde a las filas del príncipe de las tinieblas.
Ozzy, salió con gran fuerza, es un personaje muy querido en Estados Unidos, dio un gran repaso por sus temas, “Bark at the Moon”, “No More Tears”, y dar paso a temas de su antigua banda como “War Pigs”, “Iron Man” y “Paranoid”.
Sin duda un evento de nivel, con todas las comodidades y una gran selección para tener un cartel atractivo. Si ustedes son de los amantes del rock pesado y los festivales, no pasen de largo este joven festival que ya confirmó su edición 2018.
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