Sociedad

El águila real, icono en la simbología nacional

Written by HectorAra

Salvador Y Maldonado
El águila real es una especie emblemática para los mexicanos. Es parte del Escudo Nacional y de la Bandera, y por lo mismo figura en documentos y la moneda oficial del país.
Desafortunadamente son pocos los ejemplares vivos que se encuentran en el territorio nacional. A nivel internacional su población también se ha reducido.  Esto ha llevado a las autoridades a declararla especie protegida a la que se le considera un símbolo vivo de la mexicanidad.
Jalisco, forma parte del área geográfica donde todavía estas aves tienen su hábitat. Por cierto, el programa permanente de monitoreo de fauna del Organismo Público Descentralizado (OPD) Bosque La Primavera, ha detectado nuevamente la presencia de águila real (Aquila chrysaetos), dentro del polígono del Area de Protección de Flora y Fauna.
Según ha informado la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial de Jalisco (Semadet),    en diciembre de 2014 las cámaras de fototrampeo detectaron por primera vez en la historia de La Primavera, un ejemplar de águila real; en febrero de 2015 se dio un segundo registro, y el primero de diciembre del mismo año se registró por tercera vez.
El director del OPD, Marciano Valtierra Azotla, destacó que en México las poblaciones silvestres de águila real se han reducido drásticamente. Aseveró que se estima que quedan en todo el país alrededor de 110 parejas reproductoras. Esta es una de las aves rapaces más grandes del mundo.
Este funcionario afirmó que entre las principales amenazas que enfrenta el águila real se encuentran: la reducción de su hábitat y la consecuente pérdida de sus fuentes de alimento, la cacería furtiva y el tráfico ilegal de la especie a través del robo de polluelos en nido.

Norte de Jalisco, tierra del águila real

Los investigadores de la Universidad de Guadalajara, Eduardo Corona y Socorro Vargas, refirieron que en la región del Occidente del país hay ocho municipios considerados como zona de refugio de esta ave, cuatro jaliscienses: Colotlán, Huejúcar, Mezquitic y Villa Guerrero; y cuatro de Zacatecas: Monte Escobedo, Susticacán (donde se tiene el cerro del Aguila), Tepetongo y Valparaíso.
Estos académicos destacaron que el águila real en diversas culturas ha gozado de un gran valor simbólico que se remite a incluirla en los valores sagrados de los pueblos, como ocurre en la etnia de los wirraritari del Norte de Jalisco. Por cierto, autoridades de este grupo étnico se han comprometido a no cazar animales adultos y a no capturar los polluelos de esta especie.
En la tradición cristiana, a San Agustín se le ha conocido como “El águila de Hipona” por la profundidad de su pensamiento; y también al Evangelio de San Juan se le identifica con esta ave, dado que ésta también es símbolo de poder y respeto, por lo que ha sido muy socorrido su uso en la heráldica de diversas culturas.
La fortaleza de este animal se pone de manifiesto en diversas acciones, como en que se pueden desplazar hasta mil 500 kilómetros en un mes. Otro ejemplo, en el cortejo nupcial un macho se deja ir en picada hasta en tramos de 500 metros para atraer la atención de la hembra, entre otras acciones que exhiben su fortaleza.
También se tiene conocido que es un animal territorial, dado que cada pareja requiere para sí de un territorio de seis mil hectáreas.
Su agudeza visual es imponente: puede ver un conejo a dos kilómetros de distancia.
Un biólogo que ha estudiado mucho a la especie en nuestro país, Fulvio Eccardi, refiere que el águila real es un ave de gran tamaño: alcanza hasta un metro de longitud total (de pico a cola), y su envergadura (distancia entre las puntas de las alas) puede sobrepasar los 2.20 metros. Llega a pesar más de seis kilos y puede vivir más de 30 años. No presenta dimorfismo sexual, pero generalmente la hembra es 30% más grande que el macho. Requiere territorios de anidación muy extensos, de unas 6 mil hectáreas, como se ha observado en Escocia, o incluso de 15 mil hectáreas en Norteamérica. Prefiere los espacios abiertos y habita en ambientes diversos, como bosques ralos de pinos o encinos, matorrales semidesérticos y pastizales. Sus nidos son de gran circunferencia y están hechos con ramas y hojas; por lo general se localizan en peñascos rocosos, aunque se les ha visto también en las copas de árboles.
Todos los conocedores de la biología de esta imponente ave, coinciden en que solamente la educación ambiental, el adecuado papel de las autoridades y la buena voluntad de la gente que convive con esta especie, evitarán su extinción ante los factores que amenazan su existencia.
En este mes de varias fechas alusivas a los símbolos patrios, viene al caso valorar la importancia de esta ave.
El águila real se encuentra catalogada como una especie amenazada, inscrita en la Norma Oficial Mexicana (NOM-059-SEMARNAT-2010) e internacionalmente, se encuentra en la lista roja de especies amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN) y clasificada como especie en peligro de extinción en la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES).
La subespecie que habita en México es la canadensis.
La empresa GAIA Editores, ha hecho un valioso trabajo multimedia para difundir la información relativa a esta especie.

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