El Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) y la Fundación del Centro Histórico de la Ciudad de México han organizado la muestra escultórica Espejismos de Leonardo Nierman, que se exhibe del 10 de diciembre de 2015 al 28 de febrero de 2016 en el Atrio de San Francisco, ubicado atrás de la Torre Latinoamericana, como un reconocimiento por 40 años de trayectoria del artista plástico.

Gracias a la colaboración de ambas instituciones, el público tendrá la oportunidad de admirar  de manera gratuita el trabajo escultórico de este creador de amplio reconocimiento nacional e internacional, y quien considera que “una obra de arte no está terminada hasta que no encuentra a un despistado que le dedique un pequeño momento de su tiempo y de su vida”.
Bajo la curaduría de Luis Rius Caso, la exposición está integrada por 21 piezas de gran formato que provienen de la serie Espejismos del tiempo, y las cuales fueron elaboradas con acero inoxidable, el material preferido de Nierman, y representan un resumen de buena parte de sus búsquedas, relacionadas con el movimiento, la armonía, la belleza, la música y la poesía.

Concebidas a partir de un criterio diametralmente opuesto al de la escultura en bulto, las obras pertenecientes a esta muestra son invadidas por el espacio tanto al exterior como al interior, por medio de oquedades y diferentes soluciones formales estilizadas, propicias para que éste las atraviese; recuerdan en todo momento a la pintura de su autor, con la diferencia de que el color les viene de afuera, al reverberar en el espejo de su material.

Nacido en la Ciudad de México el 1 de noviembre de 1932, Leonardo Nierman es un artista plástico que goza de un amplio reconocimiento nacional e internacional. Su obra forma parte de muy diversas colecciones públicas y privadas, desde la década de los años cincuenta del siglo pasado, cuando empezó a destacar. Desde entonces ha expuesto en numerosos museos y galerías de México y el mundo, incluyendo infinidad de espacios urbanos que han presentado su trabajo mural y su obra escultórica.

Su experiencia es paralela a la de varios exponentes de la llamada Generación de la Ruptura, pero a pesar de compartir ciertos principios y búsquedas con ellos, su camino ha sido independiente. También se le puede asociar con el devenir del arte abstracto en México y allende nuestras fronteras, pero más en un sentido de afinidad que de pertenencia a determinada tendencia, generación o agrupación.

El Atrio de San Francisco fue uno de los primeros espacios recuperados del Centro Histórico de la Ciudad de México; es una plaza de reunión donde se ofrece a todo público la posibilidad de admirar exposiciones de grandes creadores nacionales e internacionales, así como montajes y programas de actividades en apoyo a las tradiciones populares. Por su situación estratégica sobre la vía de acceso peatonal más importante del Centro Histórico, el Atrio de San Francisco es un punto de referencia que acoge a miles de visitantes cada año, a quienes brinda la oportunidad de convivir en un ambiente amable y propicio para la interacción social, este último uno de los objetivos de la Fundación del Centro Histórico de la Ciudad de México.

  • Del 10 de diciembre de 2015 al 28 de febrero de 2016 en el Atrio de San Francisco; entrada libre
  • Integrada por 21 piezas de gran formato forjadas en acero inoxidable
  • Organizada por el INBA y la Fundación del Centro Histórico de la Ciudad de México

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