The Rolling Stones, leyenda viviente del rock, supervivientes de los monstruos sagrados de los años 1960, una institución que debe seguir con vida, una empresa exitosa, en la que también se admira la constante de la alineación, sus rostros avejentados, mismo temperamento, más de 52 años de rock y contando. Una industria.

Esta nota, de los archivos de Ciento Uno, se mantiene vigente por los Rolling Stones y por Gustavo Castro:

“Es la explicación a su trayectoria”, habla Gustavo Castro, director del restaurante Qué Pues!, en Guadalajara, conocedor de los Stones, los ha seguido en vivo, los estudia en su colección de videos de diferentes épocas, conciertos, entrevistas, reportajes, muchos los proyecta en las pantallas de Qué Pues!, desde 1991 , año de la inauguración de su emblemático recinto.

Sigue: “Observar por años a Los Rolling Stones, verlos en vivo, estudiarlos por videos, seguir detalles de Jagger en entrevistas, reportajes, hace que explote mi propia conclusión: éste (Mick Jagger) nos engañó a todos”.

–¿Y el desenfreno por las drogas, el alcohol, el sexo?

–Por supuesto que es mercadotecnia”.

–¿Qué me dice de la simpatía por el diablo, por los mensajes subliminales?

–Los mismos Stones empezaron a quitarle lo subliminal a sus discos, ellos hablan con el diablo en sus letras, lo cantan, hablan directamente del demonio”.

–¿Pero cómo explicar su energía, ese vigor que proyectan en los escenarios?

–Todavía siguen siendo niños. Las respuestas, por ejemplo, cuando le preguntaron su opinión a Richards, sobre la invasión estadounidense a Irak, él respondió contrariado que esa guerra ‘nos quita titulares’, en lugar de hablar humanitariamente, responde así, porque ellos son los rebeldes, los de la noticia, y no la invasión de Estados Unidos que hizo a Irak”. Y proyectan el vigor, la energía, porque todos son productos de gimnasio.

–¿Entonces, ni consumían drogas, alcohol?

–Yo considero que a partir de la gira de 1989, la alineación reflexionó sobre su pasado en ese mundo, y es cuando empiezan a cuidarse. Jagger entrena, por ejemplo, como un boxeador: corre a las cinco de la mañana, lleva una dieta alimenticia compuesta de frutas, verduras, jugos, descansa

y por la tarde, se mete al gimnasio, disciplina que los Stones deben llevar durante seis meses, para sus giras. Ellos se reventaron de chavos, pero mínimo tienen de 20 a 25 años con esta forma de vida, que nos hace pensar que Jagger nos engañó a todos.

–Porque de otra forma, Jagger ya se habría infartado…

–Mira, es un hombre que tan sólo con cantar, y él lo hace durante tres horas, tranquilamente baja tres kilos de peso, y además, sube y baja escalones, grita, ya le habría dado un infarto, por lo que si se mete drogas o alcohol, se muere. Así, te puedo decir que ni toma alcohol, ni fuma, y lo único que consume es agua, como un atleta de acuerdo a su edad, que hace dieta alimenticia. Observa a Watts, sus brazos son diferentes, son de gimnasio, igual que Richards y Woods”. (José Rodolfo Castro).

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