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Jazz Lab y Qué Pues!, mantienen la vigencia del jazz en Guadalajara

Written by HectorAra

José Rodolfo Castro/Héctor Castro Aranda, fotos
cientounorevista.com
Tras el fallecimiento del jazzista Carlos de la Torre a inicios de este siglo, la desaparición de su trío de jazz, el posterior fallecimiento de Juan Limberopoulos, y la también desaparición de su emblemático restaurante Copenhagen, la casa de Carlos de la Torre, la casa del jazz en Guadalajara, la ciudad vivió un vacío de la considerada música del siglo XX. En el desamparo, sin sede, muchos músicos jóvenes se olvidaron del género, otros emigraron a orquestas, a mariachis, a la llamada onda grupera, al rock, o a otras entidades.
Mantener el jazz en vivo en Guadalajara no es negocio, es una inversión que nunca se recupera,  sigue vigente en la metrópoli, por la pasión, el reconocimiento, que le profesa Gustavo Castro, quien abrió las puertas de Qué Pues!, su resto bar café terraza, al jazz, con Jazz Lab, cuarteto que se presenta en el recinto todos los lunes, desde 2007, alineación conformada por José Luis Guerrero, saxofón; Víctor Hugo Orozco, batería; Felipe Aceves, teclados; Jorge Bernal, bajo. Platicaron con Ciento Uno.
–¿Cuándo se empieza a presentar  Jazz Lab en Qué Pues!?
–Ya tenemos aproximadamente nueve años presentándonos aquí todos los lunes, eso significa que son ya más de 400 lunes de estarnos presentando aquí y con todas las pilas, como si fuera el primer día.
–¿Jazz Lab y Qué Pues!, han sido la inyección de vitalidad para el jazz en Guadalajara?
–En realidad nosotros creemos que sí, porque hemos recibido el apoyo de Gustavo Castro, y nos ha dado la oportunidad de todos los lunes podamos tratar de interpretar la música que a nosotros nos gusta, que es el jazz, y ha sido un lugar, Qué Pues!, que nos ha ayudado a que sigamos en el movimiento de la música del jazz.
–Jazz clásico, progresivo, covers, temas originales ¿qué interpreta Jazz Lab?
–Lo más que interpretamos son covers, pero también se han hecho arreglos; el grupo originalmente lo hizo Memo Olivera, baterista, él hizo sus arreglos y su disco, y se interpretan sus arreglos originales, y el grupo, como estamos organizados, hemos logrado hacer unos arreglos a ciertas canciones mexicanas y se ha hecho una evolución muy interesante en eso.
–¿Qué representa Jazz Lab y Qué Pues! para la escena de jazz en Guadalajara, nacional o internacional?
–Representa muchísimo, porque el que tengas un lugar que cada semana tenga una noche de jazz, contribuye al crecimiento cultural de la ciudad, del país, este país que es muy rico culturalmente pero necesitamos que la cultura no muera, y que nuestros jóvenes, nuestros niños, se interesen por este tipo de música, por la pintura, por el arte en general, porque un país educado, definitivamente va para grande.
–¿Cuándo y cómo se creó Jazz Lab?
–El fundador fue Memo Olivera y Fernando Vidal, hace diez años; han pasado varios miembros a través del tiempo.
–¿Discografía de Jazz Lab?
–En realidad hemos hecho solo un disco, son melodías originales de Memo Olivera, quien desgraciadamente por cuestiones de salud ya no está en la banda, pero dejó toda esa música que nosotros seguimos interpretando. Para los integrantes de Jazz Lab, es muy buen material el que hicimos en el disco.
–¿Contrataciones de Jazz Lab para eventos?
–En los teléfonos celulares: 33 3106-0985. 33 3270-8042. 33 1171-0155.
–¿Los pueden seguir en You Tube?
–Tenemos dos melodías mexicanas que les hicimos arreglo, “Cielito Lindo” y “Guadalajara”, las pueden seguir por You Tube. Estamos próximos a subir el disco de Jazz Lab, que es una producción independiente. Seguiremos grabando.

Historial
Jorge Bernal, bajo, guitarra: “Fernando Vidal, hace muchos años, fue quien me invitó a formar parte de Manglar, un proyecto de jazz fusion, en el que trabajaba también Willie Zavala, Juan Carlos Lorenzana, Servando Yáñez (su fundador fue Marco Tulio López Flores, hoy en Los Cabos). Yo le dije, ‘no sé nada de jazz’, pero él me dijo, ‘vente, porque la semana que entra nos tenemos que presentar’, y así inició mi camino en el jazz. Yo no me considero jazzista, simple y sencillamente me considero alguien a quien le encanta el jazz y lo disfruta tocar. Sigo aprendiendo con los maestros (sus compañeros de Jazz Lab), es un aprendizaje constante. Toco también con Paco Rentería, La Revolución de Emiliano Zapata, toqué con Cantares”.
Víctor Hugo Orozco, baterista: “Me inicio, como decimos nosotros, echando palomazos, con Carlitos de la Torre, Beto Rivera. Después me invitaron a tocar jazz en Mazatlán, con Enrique Olvera Luvet, de ahí, me regreso a Guadalajara, y tuve la oportunidad de tocar con Carlos de la Torre de planta durante dos años, grabé con él un disco que se titula, En el bar de Juan. Ese disco todavía existe, lo tenemos por ahí; me tocó dar varios conciertos con Carlos de la Torre. Siempre tuve la inquietud del jazz, desde los primeros músicos con los que estuve, ya traían la cultura del jazz y el rock progresivo, ellos fueron los que me iniciaron en el jazz.
José Luis “Chamaco” Guerrero: “Empecé la música a los seis años por mi padre, ‘Chamaco’ Guerrero, quien me inició en la música, después trabajé en varios grupos de rock en la Ciudad de México, de Guadalajara, tocábamos rock y tratábamos de tocar jazz. Ahora con Jazz Lab, como dice Jorge Bernal, seguimos estudiando, yo también, como él, no me considero jazzista, trato de tocar todos los lunes, día que espero con mucha ansiedad para venir y seguir aquí practicando la música, como cuando tenía seis años, lo hago con mucho gusto y con mucha ilusión de llegar a tratar de tocar bien el jazz”.

Qué Pues! resto bar café terraza, Niños Héroes 1154. Teléfono 3826-9114.

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