Héctor Castro Aranda
cientounorevista.com

José Meyer Ibarra, de Guadalajara, estuvo al mando de la voz en la agrupación rock Thermo, y luego de varios años de intensa gira con esta alineación, Meyer se sumerge de manera profesional en el mundo del folk con su más reciente producción solista, Postales.

—¿Fue difícil el cambio de Thermo a este trabajo?
—No fue difícil, si bien es totalmente distinto a lo que hacía con Thermo, pero desde pequeño siempre fui fan de lo acústico, el folk, country, bolero, son, la música regional. Recuerdo cuando entré a Thermo, se reían de mí, me decían que si era mariachero, y a pesar de que me formé en la escuela del rock y el punk, siempre fui cercano a los géneros que te comento, pero mi acercamiento profesional al folk fue en 2008 en Ciudad de México, donde vivía, había una guitarra y fue la primera vez que comencé a escribir temas en acústico de ahí a experimentar; posteriormente, en 2011 cuando grabé en estudio unas maquetas, se grabaron en Las causas nobles, que es mi primer material, y actualmente la adaptación se dio natural.

—¿Cómo te sientes en esta etapa?
—Me siento muy emocionado, hace mucho que no disfrutaba la música como en esta etapa de mi vida, siempre le voy a guardar mucho cariño y respeto a Thermo, fue mi escuela, mi  base, lo que me forjó en mi vida profesional como músico, pero la verdad en esta oportunidad estoy empezando a reenamorarme de tocar en vivo, ya había dejado de disfrutar, ya era un cumplimiento de deber más que algo que disfrutar, me metí mucho a trabajar en el estudio, me siento como niño chiquito, estoy reviviendo muchas emociones y nuevas experiencias, el tocar con ocho músicos, con mis letras, mis arreglos.

—¿Por qué tocar en teatros?
—Llevar la música a la experiencia del teatro todo lo vuelve diferente, he tenido la oportunidad de estar en el Metropólitan de Ciudad de México, Estudio Diana, Teatro Diana, Teatro Alarife, la conexión músico espectador es muy especial, totalmente diferente a otros formatos de concierto.

—¿Postales?
—Postales fue un disco que comencé a escribir en noviembre de 2014, este proyecto hasta hace poco se hizo de manera contaste y presentaciones personales, anteriormente era muy personal. Está inspirado en la temática de contemplar el mar y el cielo, una analogía entre esos amores que están en la vida de las personas, que no se concluyen pero siempre están presentes. Las vivencias, los miedos, los riesgos, los dolores, es un disco muy humano, ligero, comprensible, yo no soy de la idea de dejar las letras a la interpretación. Me gusta ser claro lo que escribo, para que la gente comparta el mensaje. El resultado ya está en todas las plataformas digitales, el próximo año saldrá en CD, ya estamos trabajando en el arte. (Comentarios: hectorcastro@cientounorevista.com).

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