Miguel Ugalde

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El amor puede ser lo mejor que le puede suceder a las personas pero… ¡también lo peor! La manipulación, el poder, la ambición, un toque de sadismo; donde las apariencias engañan y la verdad sólo puede salir a la luz por el amor verdadero, incluso traspasando la muerte.

Apreciar aquellos fantasmas de antaño; que no buscan sólo asesinar y matar a diestra y siniestra como en casi todas las películas recientes, sino encontrar esa magia o esos poderes ocultos donde aquellos seres que atraviesan dimensiones buscan transmitir un mensaje a nosotros los vivos, pero a su manera muy peculiar o tal vez única, es algo que hace tiempo no se consideró en las historias; donde el verdadero temor lo infunden los vivos disfrazando con la inocencia y la caridad, aquellos deseos inexplicables de generar maldad.

Un filme en el que resaltan los escenarios de época, los atuendos elegantes y por supuesto… ¡sucesos inexplicables! Situado dentro de un ambiente gótico y lleno de “sombras” en el que resalta la actuación de Tom Hiddleston (quien interpreta a Loki en Avengers y Thor).

A pesar de contar con algunos lapsos semilentos (notables sólo para quienes gustan de películas de acción) La Cumbre Escarlata de Guillermo Del Toro más que una película puede ser comparable a una obra literaria de Terror al mero estilo del gran maestro del género, Stephen King.