El futbol es un deporte que da sorpresas. En la Copa América Centenario, fue Argentina la sorprendida por Chile, que le batió en la tanda de penalties. En la Eurocopa, ha sido Francia la que ha sido cruelmente vencida en un campeonato en su propia casa, ante su afición, en el grandioso marco del estadio Saint-Denis. Francia ha vivido su Maracanazo, o su Saint-Denisazo, o quizá decirlo mejor, su Portugalazo.

Con Cristiano Ronaldo en la banca tras lesionarse a los veinte minutos, un público entregado a su equipo y con un Griezmann en racha, un golazo en la prórroga de Eder, el más discutido de los 23 convocados, un jugador de casi 1’90 metros de excelente juego de espaldas, nacido en Guinea Bissau y llegado a Lisboa con tres años, proporcionaba a Portugal su primer título europeo.

Creo que Francia nunca debió prescindir de Karim Benzema, el jugador que enlaza el centro del campo y la delantera en el Real Madrid  y que además tiene gol. Hoy por hoy, muy lejos de Pogba, que salvo detalles, ha sido una de las decepciones del campeonato. No vale lo que piden por él, más de cien millones de euros, una Juventus que ya ha recibido ofertas del Manchester United de Mourinho.

Más correctos  estuvieron los defensas Umtiti, fichado ya por el Barcelona, y Digne, un lateral que puede acabar también vestido de azulgrana, así como el portero, Lloris. Griezmann fue designado Mejor Jugador de la Eurocopa, aunque vivió la enorme frustración de una segunda final perdida en el plazo de un mes, tras la derrota en penales de Milán ante el Madrid de….Cristiano Ronaldo.

Mientras, y a la espera de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, se anima el mercado futbolístico, con jugadores como el turco Arda Turam, del FC Barcelona, que puede ir a la Juventus de Pogba, antes de partir este hacia el Manchester United y fichar el Barca a Andres Gomes, el centrocampista portugués que enamora a Luis Enrique y a…Zidane. No será la única batalla veraniega entre los dos grandes españoles.

Vergüenza Ayón

Y cambiando de deporte, señalar la enorme decepción del Preolímpico de baloncesto, donde la inexplicable ausencia de Gustavo Ayón impidió al Tri estar presente en Río. Uno no puede comprender como el mejor jugador de baloncesto mexicano en muchos años, no pueda asistir a un torneo donde se juega algo tan importante como el pase a unos Juegos Olímpicos. Un fracaso más de los federativos, incapaces de responder a la enorme ilusión que el equipo dirigido por Sergio Valdeolmillos levantó con sus actuaciones en México.

Ahora que Ayón parece pasar un impasse en su carrera, entre una casi segura del Real Madrid y un posible retorno a la NBA, repito la pregunta: ¿no podría algún gran empresario mexicano, como Carlos Slim, con contactos en Estados Unidos, empezando por The New York Times, financiar un equipo de baloncesto con sede en México en la NBA?. Seguro que saldría un poco más caro que el Real Oviedo, pero creo que está a su alcance.

ROBERTO DE LOS SANTOS

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