La caricatura en México tuvo en Eduardo del Río, “Rius”, a uno de sus mayores exponentes. A los 83 años, el caricaturista, historietista y escritor falleció en Tepoztlán, Morelos. El autor de Los Supermachos y del Manual del perfecto ateo, fue fundador de la revista El Chamuco y los hijos del Averno, y de muchos otros espacios críticos que lo ubican en la más importante tradición de la caricatura en el país.
Rius, nació el 20 de junio de 1934, en Zamora, Michoacán. Fiel a sus principios y dueño innegable de un trazo propio, Rius será recordado por haber colaborado en reconocidos medios nacionales y locales del país, por etapas o mediante participaciones especiales, entre ellos: El Universal, Ovaciones, La Prensa o La Jornada, así como en Proceso y Siempre!
Publicó más de veinte libros, entre los que destacan: La trukulenta historia del capitalismo, La revolucioncita mexicana, La panza es primero, El fracaso educativo en México, El pequeño Rius ilustrado, Lástima de Cuba y Mis confusiones.
A través de un humor irreverente, Rius realizó críticas sobre temas importantes en nuestro país como política, religión, música, televisión, fútbol, economía, etcétera. Fue censurado y perseguido, pero pese a todo, se mantuvo como un ingenioso contador de historias.
El artista recibió en 1987, el Premio Nacional de Periodismo de México en Caricatura, mientras que en 2010 lo condecoraron por su Trayectoria Periodística.
Rius fue maestro del humor gráfico y del periodismo picante. Durante décadas, el monero llenó las páginas de la prensa mexicana y con su obra trascendió fronteras llegando a ser un ejemplo en el mundo de habla hispana. Su opinión, siempre con un tono sarcástico y ácido, sobre la corrupción, el clasismo, la burocracia y los abusos de la clase política sentaron un precedente para decenas de autores en México y América latina en general. A Rius, solo queda darle las gracias por todo lo que nos dio, los caricaturistas de hoy le deben su profesión.

foto: lasillarota.com