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San Francisco de Asís y Aranzazu

Written by HectorAra

Doretta
El antiguo convento e iglesia eran de suma sencillez, construidos en adobe; a partir del año 1580, constaba de tres naves con techo de madera y artesonado, adornado con retablos dorados. Al lado izquierdo del templo se encontraba el antiguo convento, donde actualmente vemos una fuente y arcos de medio punto.
El sitio que ocupan hoy los dos jardines, uno frente a San Francisco y otro frente a la Capilla de Aranzazu, formaban el gran atrio del convento.
En mis andares por el centro histórico de Guadalajara, un transeúnte me preguntó: “¿Disculpe, pa’ dónde agarro pa’ los dos templos?”. Caray, me tomó por sorpresa, y ya con una leve explicación me di cuenta que hablaba del Templo de San Francisco y la Capilla de Aranzazu, entonces le indiqué el camino.
Ahora que automáticamente los nombran así, ya no sabrán las nuevas generaciones los orígenes y nombres de tan hermosas iglesias.
Mi familia tiene viviendo en esa zona cuarenta y cuatro años. Cada domingo íbamos a misa, jugábamos en los jardines, una algarabía con los puestos de todo tipo, sentarse en sus bancas con ese clima único y saborear alguna golosina era lo máximo.
Mis hermanos pequeños cantaron en el coro, fueron acólitos, limpiaban el templo y recogían la limosna en patines, ¿va usted a creer?, !En patines!
Los curas eran muy campechanos, joviales y espontáneos.
Pasaron muchos sacerdotes, pero dos de ellos hicieron amistad con la familia, uno apadrinó en su comunión a uno de mis hermanos y otro, honestamente como debe ser, colgó los hábitos se casó y se marchó.
Mi matrimonio fue celebrado en la capilla de Aranzazu, es mi barrio y lo será por siempre.
Ojalá siguiera como entonces, pero más de tres décadas después, con una tristeza infinita, eso ya no podrá ser.
Hoy, los jardines de la iglesia y la capilla, son una guarida al aire libre de ladrones, carteristas y vendedores de drogas, nos han robado tremenda belleza que pertenece al pueblo.
Sin dejar de lado tanto puesto de chucherías, comida, boleros, pedigüeños, artistas del engaño, paradas de camiones… que ni mandado a hacer para delinquir con holgura. Ya no es gozo, mejor que nos digan miedosos y no pasar por ahí.
Quiero creer que los sacerdotes ya han hecho gestiones por doquier para limpiar de mangantes y que se respire paz en sus jardines y dentro de sus iglesias.
Porque han de saber que en horarios de las iglesias sin devotos, también se meten a robar a uno que otro, u otra, incautos, que entran a rezar.
De toda esta inmundicia, es rescatable una sola cosa, a un costado del Templo de San Francisco, precisamente donde están los arcos y la fuente, los fines de semana ataviados a la usanza y hermosa música, se baila danzón, esa si es una buena sazón para perder un poquito la razón.
Autoridades sordas que necesitan de un heraldo que les hable con lenguaje signado y dejar de tajo de colmar sus bolsas de dinero sano.
Ya no quise escarbar, porque si busco encuentro, y ya no doy para más.

Fotografía: catedraldeiglesias.com

Guadalajaraayeryhoy.blogspot.com

 

EX CONVENTO DE SAN FRANCISCO HOY (1)

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