Reyna Sánchez
cientounorevista.com

El Bolshoi Ballet de Bielorrusia se presentó el miércoles 13 de marzo en Guadalajara con la obra clásica, La bella durmiente. Los bailarines principales, Yana Shtangey y Egor Azarkevich, acompañados de su traductora, Nelly Grebenkova, conversaron con Ciento Uno.

—¿Qué es lo que le resulta atractivo a la Compañía de México?
—Lo que más nos atrae de México es el clima, la cultura, la gente, todo el ambiente, todo lo que hay alrededor de nosotros, lo que estamos viviendo aquí.  

—¿Qué es lo que puede resultar atractivo al espectador mexicano de su arte?
—A través de nuestro arte, de nuestro género, el ballet clásico, tratamos de atraer al público mexicano expresándonos con nuestra alma y nuestra cultura.
—¿Cuántas veces han venido a México?
—Es la segunda vez.
—¿Cómo sintieron la recepción del público en la visita pasada?
—Cuando estábamos preparándonos para nuestra primera gira teníamos una especie, si no de medio, sí de algún tipo de precaución, porque sabíamos que íbamos a visitar otro continente, otra cultura, no sabíamos cómo nos iba a recibir el público mexicano, pero todas nuestras preocupaciones no resultaron ciertas, sino por lo contrario, nos gustó México y en esta segunda vez que estamos aquí ya sabemos cómo nos va a recibir, estamos agradecidos con el público mexicano porque ya nos está recibiendo con mucha calidez.
—¿La bella durmiente es una obra clásica, es una obra que todos los ballet presentan, cuál es la diferencia en su versión de esta obra?
—Las diferencias se pueden notar de una compañía a otra porque pertenecemos a diferentes escuelas, tenemos diferentes maestros, cada uno de estos maestros nos transmite su carácter y ciertas características, pero a la vez no puedes cambiar mucho esta obra porque es clásico, porque es importante conservar las tradiciones del ballet clásico, pero obvio hay ciertas diferencias que los coreógrafos siempre transmiten en su carácter, la escenografía también puede variar de un espectáculo a otro, los vestuarios también hacen la diferencia, lo que sí se conserva es la esencia de la obra y del ballet, y este es el punto, no tratar de sobresalir para mostrar algo diferente, sino siempre haciéndolo con el respeto a la tradición del ballet clásico, las variables es que varían los jóvenes, los artistas, aquí tenemos por ejemplo tres parejas de los bailarines principales y yo diría que valdría la pena ver a estas tres parejas porque obvio vamos a encontrar ciertas diferencias. 

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