Patricia Bañuelos
La vigesimocuarta entrega de la saga del carismático agente 007 ya está en todas las salas de cine. Para los seguidores de las aventuras del señor Bond en México, cada entrega es motivo de celebración y ahora con más razón, porque la Ciudad de México tiene un papel protagónico en la cinta.
James Bond (Daniel Craig) se encuentra en la Ciudad de México tras la pista de Marco Sciarra (Alessandro Cremona), siguiendo las indicaciones que la desaparecida M (Judi Dench) le dejó en un video. Bond, comienza a ligar una pista tras otra para dar con la primera plana de la organización criminal Spectre. Mientras el recién titulado M (Ralph Fiennes) entra en un duelo político con C (Andrew Scott) y sus intenciones de finalizar el programa 00.
La verdad es que la trama está mucho más complicada de lo que acabo de decir, ya que los tentáculos de la organización criminal Spectre llegan hasta El Satánico Dr. No. A esa lista de malvados se integran Mr Hinx (Dave Bautista) y Franz Oberhause (Christoph Waltz) como el líder de Spectre. Bautista hace gala de su fuerza rompiendo huesos con sus manos, una verdadera mole destructora, le fue muy bien con su personaje.
En Spectre, vamos a encontrar una película nostálgica, por ahí se harán varias menciones de entregas anteriores que ligan una película con otra.
Su director Sam Mendes, hizo un excelente trabajo con las secuencias filmadas en México, a mi gusto es lo mejor de la película. Ese plano secuencia inicial y las hazañas en el Zócalo de la Ciudad de México, fueron geniales.
Las chicas Bond en esta ocasión, son muy contrastantes entre sí.