Glendy Aide Zendejas, Noe Blanco, Héctor Castro texto y fotos/ enviados, Tokio, Japón

Ciencia, tecnología digital y arte se mezclan creando una experiencia mágica en el Mori Building Digital Art Museum, un museo interactivo de arte digital que abrió sus puertas en 2018 y que en muy poco tiempo se ha posicionado como una parada obligada entre los visitantes a Tokio. La exhibición, creada por el colectivo japonés TeamLab, se expande a lo largo de casi 10 mil metros cuadrados, donde puedes caminar libremente en cualquier dirección y llegar a las distintas habitaciones que componen el recorrido. Sin importar adonde mires, el equipo de TeamLab se ha encargado de asombrarnos con las casi cincuenta obras de arte digital que integran este museo, incluyendo la exhibición. Parte del concepto es precisamente esa idea de dejar de lado el clásico orden de una galería y dejar que los asistentes se “pierdan” en un ambiente sin límites, sin bordes.
La ambientación del lugar provoca un fenómeno donde el espectador pierde la noción del tiempo y el espacio. La naturaleza digital a nuestro alrededor se mueve a lo largo de la exhibición hasta llegar a la gran cascada con luces, que cambian como si se tratara de las estaciones de un mundo mágico. Los pasillos cobran vida gracias al desfile de flores y animales luminosos que invita a seguir recorriendo cada rincón del museo en un viaje de descubrimiento. De repente te puedes encontrar en un despliegue de reflectores creando un hoyo negro, frente al cuadro de un tigre que pareciera estar estático, pero en realidad cobra vida lentamente, en un campo de flores virtuales que puedes tocar, o uno de los más memorables, “El Nido”, en donde después de retirarse los zapatos, puedes recostarte sobre una red suspendida en una proyección de 180 grados que dura algunos minutos y recuerda un viaje de fantasía por las estrellas.
El museo cobra vida en alta definición por más de 470 proyectores y 520 computadoras que reaccionan en tiempo real con el espectador. Es algo verdaderamente mágico cuando te percatas de que las exposiciones frente a ti cambian conforme interactúas con ellas, lo que eleva una vez más la experiencia inversiva de este lugar. Además, la parte interactiva y el aprovechamiento de las herramientas digitales se vive a otro nivel en exhibiciones como Universo de Cristal, que puedes modificar a través de una app en tu teléfono celular. Es realmente una experiencia increíble y un concepto perfecto para la era digital que estamos viviendo. La innovación y la creatividad de este equipo, nos lleva a ser más que un mero espectador del arte, nos permite ser parte de él

TeamLab es un grupo de arte, un grupo interdisciplinario de ultratecnólogos cuya práctica colaborativa, busca navegar por la confluencia del arte, la ciencia, la tecnología, el diseño y el mundo natural. Varios especialistas como artistas, programadores, ingenieros, animadores de CG, matemáticos y arquitectos. TeamLab tiene como objetivo explorar una nueva relación entre los seres humanos, la naturaleza, arte y tecnología.

TeamLab Borderless es un grupo de obras de arte que forman un mundo sin fronteras. Obras de arte se mueven fuera de las salas libremente, formar conexiones y relaciones con personas, comunicarse con otras obras, influir. El techo mide nueve metros de altura en algunos lugares, y teníamos acceso a dos pisos, con una superficie total de 10,000

metros cuadrados. Queríamos suficiente espacio para crear un mundo sin fronteras y este es un gigantesco, vacío, espacio en el que los visitantes pueden sumergirse plenamente en nuestras obras de arte. Comenta la oficina de relacionas públicas de TeamLab a Ciento Uno.

¿Cuántos años tardó el proyecto?

TeamLab Borderless tardó varios años en completarse, desde la concepción hasta la realización. Sin embargo, muchas de las obras de arte presentadas han sido objeto de desarrollo y actualizaciones desde la fundación del colectivo en 2001.

¿Cómo funciona la tecnología?

Preferimos no discutir la tecnología utilizada en nuestro trabajo. Podríamos decir que la tecnología es el núcleo de nuestro arte, pero la tecnología no es la parte más importante, aún es solo una herramienta para que creamos arte, como pintura o lienzo. Nuestro interés no está en la tecnología en sí, sino que estamos tratando de explorar el concepto de «digital» y  cómo puede mejorar el arte. La mayor parte de la tecnología originada es de Silicon Valley y es una extensión de la mente de uno.  Lo que TeamLab quiere hacer, por otro lado, es mejorar el espacio físico utilizando los dispositivos digitales. Al digitalizar el espacio, podemos cambiar indirectamente las relaciones entre las personas internas.

Creando arte y utilizando la tecnología digital, nuestro objetivo es difuminar los límites entre las obras de arte  y las personas. Nuestro objetivo es crear una experiencia para que la disfruten las personas independientemente de su nacionalidad o país. En el extranjero respondió que «vinieron a Tokio con el propósito de ver este museo». El museo abrió sus puertas el 21 de junio de 2018, pero después de solo cinco meses, a partir de noviembre de 2018, el museo Ya había recibido 1 millón de visitantes.

Pero más allá del reconocimiento y la popularidad internacional, este extenso espacio de 10,000 metros cuadrados representa Algo más para nosotros: creemos que el nuevo arte digital cambiará el arte, no solo extendiendo las obras de arte.

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