Héctor Castro Aranda
cientounorevista.com

Terminator: Dark Fate, reúne de nuevo a sus 71 años a Arnold Schwarzenegger (Terminator), Linda Hamilton (Sarah Connor), Edward Furlong (John Connor) y James Cameron (creador de la película original), ahora como productor y guionista.
«Es un verdadero regalo que tanto tiempo haya pasado. Eso me da mucho más para explorar con el personaje. Sarah Connor es la misma persona, pero quería ver cómo la diferencia en los eventos la ha cambiado. No quería simplemente reciclar la misma idea. Es una mujer que tiene una misión diferente, una historia diferente, así que quería ver qué podíamos hacer con eso», dijo Hamilton a Entertainment Weekly.

Además, el 18 de julio, en la Comic-Con 2019 de San Diego, se mostró un detrás de cámaras, Furlong, el adolescente que Terminator salva en la segunda parte, está de regreso. Con la presencia de John Connor se confirma que en efecto esta es la verdadera tercera parte de la saga.
«Creo que la mejor forma de pensar sobre Terminator: Destino Oculto, es como una secuela directa de Terminator 2, como el tercer filme de la serie», aseguró Cameron en la Comic-Con. Pero al mismo tiempo, la nueva entrega quiere resucitar la franquicia y darle continuidad. Así podemos ver a Mackenzie Davis (Blade Runner 2049, Halt and Catch Fire) interpretando a Grace, un soldado que viaja en el tiempo con una misión clave, y a Gabriel Luna (Agentes de S.H.I.E.L.D., Dark/web) como el nuevo robot asesino. Les acompañan Natalia Reyes (Pájaros de verano) y Diego Boneta (Luis Miguel: La Serie). El 23 de mayo se reveló el primer tráiler de Terminator: Dark Fate, con Sarah Connor como principal protagonista y al T-1000 mucho más evolucionado. Terminator: Dark Fate, dirigida por Tim Miller (Deadpool), es la tercera entrega de la saga, sucede después de las dos primeras películas que dirigió Cameron. El filme que se estrenará la última semana de octubre en Conépolis, se ubica cronológicamente después de Terminator 2: Judgment Day (1991). Se desconoce absolutamente todo lo que sucedió en Terminator 3: Rise of the Machines, Terminator Salvation y Terminator Genisys. Es decir, para efectos prácticos del espectador, estas cintas no existieron.
En Terminator 2, Skynet, tras fracasar en su intento por matar a Sarah Connor, se pone como meta eliminar al adolescente John Connor (Edward Furlong). Desde el futuro envían al T-1000 (Robert Patrick), un prototipo de metal líquido que es capaz de transformarse en cualquier persona. Pero el joven Connor es ayudado por un sorprendente amigo: el T-800 CSM-101 (Schwarzenegger). La película cierra con una escena muy emocional, en la que el T-800 CSM-101 debe ser sacrificado, para que no quede un vestigio de inteligencia artificial. Entonces suponemos que Terminator: Dark Fate, nos contará cómo de nuevo las máquinas intentarán apoderarse de la humanidad, partiendo de cero. En el fichero virtual de películas iMDB, se dice sobre esta cinta: «Sarah Connor ha regresado de muy lejos y se está preparando con un equipo de agentes que lucharán contra el T-1000». Como se citó, el T-1000 es el prototipo de metal líquido, un modelo avanzado con respecto a las características que muestra el T-800 CSM-101 (Schwarzenegger). Así, puede convertir su cuerpo en una máquina asesina. Sus miembros, como los brazos, tienden a convertirse en objetos penetrantes. En cuanto al T-800 CSM-101, James Cameron, en diferentes entrevistas con medios de comunicación, ha dicho que Schwarzenegger interpretará a un Terminator «muy distinto» al que conocemos, sin dar más detalles.


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