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Visitar Chile en su periodo de Fiestas Patrias

Written by HectorAra

Colomba Orrego
En septiembre, se conmemora, al igual que en México, las fiestas de Independencia de Chile, aunque en realidad y haciendo un poco de historia, la declaración propiamente tal, fue en el mes de febrero. Pero un 18 de septiembre de 1811, se declaró el establecimiento de la Primera Junta Nacional de Gobierno, dejando atrás entonces, a la corona española, del mando de la nación.
Esa es la historia. Ahora, pasando a temas festivos y gastronómicos, les contaré que en Chile, se acostumbra comer y beber ciertos platillos y tragos particulares, nada más y durante dos días seguidos, ya que sumado al 18 aparece el 19, donde hace gala el elemento militar de la nación. El desfile de las fuerzas armadas y de orden, se realiza en el Parque O’Higgins, que debe el nombre al padre de la patria, Don Bernardo O’Higgins.
El día 18 de septiembre, que es el mero, mero, día de la Independencia, la costumbre es que hombres y mujeres deben bailar una cueca. Cueca, es el baile típico de la nación y que según cuenta la historia, es el coqueteo del hombre hacia la que pretende sea su pareja y si ésta también gusta de él, entonces deberá envolverlo en un baile seductor y coqueto. La pareja está conformada por el huaso y la dama. El hombre en su calidad de huaso, es decir, el  hombre que vive en y del campo, luce pantalón negro, blusa blanca, un poncho (trozo rectangular de tela pesada y gruesa, en cuyo centro se ha practicado un tajo para pasar la cabeza, sombrero y espuelas en los zapatos. La dama, viste falda larga con un leve tajo a un costado, chaqueta, sombrero y botas, en color negro y blusa blanca.
El lugar donde se realiza la fiesta dieciochera (patria), se le conoce como fonda, que si bien también es un recinto donde se bebe, la idea es que se baile y practiquen algunos juegos típicos. Esta fonda es generalmente una carpa como de circo, la cual se establece en un lugar, durante todo el mes de septiembre. Ya que se inician las festividades el 17 de septiembre y pueden continuar hasta el 24 o 25 de ese mismo mes. Y como en el cono sur estamos por comenzar la primavera, el clima es un tanto traicionero y puede encontrarse con maravillosos días de sol y cielo despejado, como también de lluvia y temperaturas bajas.
Entonces bajo esta carpa, llamada fonda, puede llover, tronar, relampaguear o caer patos asados y el comensal disfrutar sin parar de sus fiestas.
Para comer, en esta fecha ya sea que viva frente al mar, mirando la cordillera, en pleno campo o frente a la nieve, lo que se acostumbra es comerse sus buenas empanadas de pino, una jarra, con sus vasitos, de pipeño o vino tinto para comenzar y después seguir con los anticuchos, el choripan y por último un buen asado.
La empanada de pino, es tan clásica en la cultura gastronómica chilena, que casi debería ser incluida en el escudo nacional. No tan solo es una comida que uno degusta para las fiestas septembrinas, sino que las puedes encontrar durante todo el año. La empanada es para el chileno, lo que para el mexicano el taco. Lo puedes encontrar en todos los negocios, en todas partes del país, de norte a sur, cordillera o mar.
La empanada de pino, es tal como lo dice, una empanada, la cual fue hecha con harina de trigo, sal, agua, polvos de hornear. El pino, usted dirá qué es, pues bien se le dice pino, al relleno, que es la mezcla perfecta entre carne de res, que cuando es de gran calidad la empanada, es carne picada, o sea uno se entera de lo que está comiendo, cuando el local tiene un poco desteñidas las estrellas de su reputación, entonces la carne es molida o simplemente no tiene carne y ahí se le dice “la encebollada empanada de pino”, porque probará un festival de cebolla aliñada con todo lo que pueda ocultar la ausencia de carne. Además de carne de res picada o molida, la empanada, lleva un trozo de huevo duro, una aceituna negra entera.
La empanada de pino, debe tomarse con un vaso de pipeño para el pueblo o los valientes, y de vino tinto para los de paladar refinado. Al pipeño, se le dice así porque es un vino tradicional chileno, de cepas nobles que se fermentan en pipas (fudres de Raulí), es decir, recipiente de madera donde se guarda este brebaje, por menos tiempo que el vino de cepa, porque no es importante su origen, antigüedad, maridaje.
El otro producto comestible tradicional en estas festividades, es el anticucho, que podría venir de “nada con los gatos” pero en realidad es una co producción con la comida nacional peruana. En Perú, el anticucho es un plato que se le servía a los virreyes. En Chile, al que pague por él. Los anticuchos son palitos de madera a los cuales les ensartan un trozo de carne de res, un trozo de cebolla, otro de pimentón verde, otro de tomate y así sucesivamente hasta llegar a la base del palito.
Y ya que apareció el anticucho, entonces también estaríamos frente a un asado, ya que esa carne ensartada de alguna parte salió ¿Qué no? y el asado, parrillada, como se le conoce, es una costumbre del sur de Chile, frontera con Argentina, porque la carne de res, es decir las vacas, vienen de allá. Pero exceptuando a los veganos y vegetarianos, al que le guste la carne, se la come en todas sus presentaciones y da lo mismo si la fama la tenían los porteños, los bolivianos o nosotros los chilenos, el tema es comerse el asado y nada más.
Así que ya sabes, si vas para Chile, en periodo de Fiestas Patrias, deberás hacer dieta al menos, con un mes de anticipación, porque de Chile, te prometemos que regresaras a tu tierra, más bien rodando que volando o caminando. (Agencias).

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