Roberto de los Santos
Con el 2016 nos encontramos con un año atractivo para el deporte, y en especial para el futbol. Una Copa América centenario en Estados Unidos, casi coincidente a caballo de junio y julio con la Eurocopa de Francia 2016, marcada inevitablemente por la amenaza yihadista, y unos Juegos Olímpicos en Río de Janeiro que llegan en tiempos duros para Brasil, bajo la amenaza también del terrorismo y del desastre ecológico.
Una bahía de Guanabara que es una fuente de infecciones, la violencia de los barrios, las favelas, enormes problemas de logística que pueden hacer que muchos posibles turistas se lo piensen dos y tres veces antes de visitar Río.
Del 3 al 26 de junio Messi tendrá en Estados Unidos otra oportunidad para callar la boca a los que dicen que, a pesar de sus cinco balones de oro, no juega bien con Argentina. Neymar, Alves, Douglas Costa y alguno más querrán también lograr algo para una verdeamarelha que con Dunga quiere volver a dar miedo.
En Francia, del 10 de junio al 10 de julio, se verá una Eurocopa con 24 equipos por vez primera, con una Alemania que ya no es tan favorita y donde Francia intentará volver a reinar en un continente amenazado por el terrorismo. No hay un favorito claro, Inglaterra, con nuevas figuras como Kane, Ramsay o Vardy, una Bélgica que aspira a todo con Hazard, una España bicampeona de Europa en la que Del Bosque sigue dispuesto a innovar, y la ausencia de una Holanda que sigue esperando nuevas glorias.
El 28 de mayo, en San Siro, Milán, la Champions verá otro gran duelo. Barca, Bayern, Madrid, Juventus, Chelsea, un nuevo duelo de colosos, con un Barca decidido a romper nuevos récords.