Héctor Castro Aranda
cientounorevista.com

El héroe mexicano El Santo, el legendario enmascarado de plata, que le ganó a todos, o a casi todos, en los cuadriláteros luchísticos, en las películas, habría que investigar al Cavernario Galindo, al Nazi, a Black Shadow, Rayo de Jalisco o al manotas Blue Demon.
El Santo, el galán y también héroe en las fotonovelas, revistas impresas que se vendían como pan caliente en los puestos de periódicos, aún hasta principio de los años 1970, lectores que conformaban al público que llenaba la Arena Coliseo de Medrano 67 aquí en Guadalajara, con gente que no podía ingresar porque se habían agotado los boletos, por ejemplo. Y filas interminables de esos fanáticos, formados para ingresar y ver sus películas en los desaparecidos cines Avenida, Metropólitan, Park, Obregón, Alameda, Orfeón, Cuauhtemoc, Olimpia.
A inicio de este siglo, El Santo es redescubierto, es personaje de culto, herencia que enriquece El Hijo del Santo. Los homenajes se suman a la grandeza universal del enmascarado de plata, los nuevos fans pisan por primera vez los escenarios de lucha libre, escuchan los aplausos y el griterío ensordecedor “¡Santo, Santo!”
Presentan libros en reconocimiento a El Santo,  títulos que son adquiridos por la nueva generación de seguidores, quienes compran la camiseta con la imagen de la leyenda impresa.
En enero se anunció que la vida de El Santo será llevada a la pantalla, se revelarán sus secretos, la influencia que tuvo y el legado creado para ser considerado uno de los luchadores más importantes en la historia de México, publicaron agencias.
THR3 Media Group presentará su primera producción original para televisión, la cual es autorizada, en la que se dará a conocer, La vida de: Santo, el Enmascarado de Plata.
“En septiembre de 2017, mi padre hubiera cumplido 100 años de existencia. Por décadas, la gente me ha preguntado sobre su vida. Es momento de contar la verdadera historia del luchador, actor e icono de la cultura popular mexicana”, dijo el Hijo del Santo. Lo más importante “será conocer al hombre detrás de la máscara de El Santo, mi padre”, quien dejó una gran influencia histórica y su legado será revelado en la serie.
Bruce Boren, CEO interino de THR3 Media Group, destacó que El Santo es una leyenda de México y del resto del mundo, Latinoamérica, Asia, Europa y Estados Unidos.

Rodolfo Guzmán Huerta, quien dio vida a El Santo, luchó por cuatro décadas, fue un héroe popular y un símbolo de la justicia para las personas. Estelarizó más de 50 películas y en 1952 fue inmortalizado en historietas.
Antes de Wrestlemania 34, la WWE hizo su ceremonia especial en la cual recibió a nuevos miembros en su Salón de la Fama. Entre ellos destacó la figura de la lucha libre mexicana, El Santo, uno de los precursores del espectáculo de este deporte. Se podría decir que fue de las primeras figuras de la lucha y con esto se abrió un camino que ahora recorren las estrellas tanto en Estados Unidos como en México.
¿Por qué en México se dejaron de hacer películas de luchadores? La respuesta es sencilla: El Santo murió. La leyenda fue
quien posicionó a los protagonistas de la lucha libre nacional como superhéroes; aunque también fue quien enterró este género cinematográfico con su muerte en 1984, ya que para esa época, el éxito que dio la década de los años 1970 a filmes con luchadores como protagonistas, parecía haber terminado.
El Santo participó tanto en películas infantiles, recordemos que compartió cámara con Capulina, hasta en películas consideradas soft porn, como El vampiro y el sexo (1969), la que en 2011 iba a ser proyectada en el Festival Internacional de Cine de Guadalajara y debido a disputas sobre los derechos de ésta, no se proyectó.
Cada filme era una aventura para el enmascarado de plata, incluso sus películas fueron clasificados por la crítica extranjera como surrealistas, ya que El Santo se enfrentaba tanto a criminales humanos, como a mujeres vampiro. De hecho, fue la cinta Santo contra los zombies (1961), la que le otorgó el pase de consagración dentro del cine mexicano, y con la que posicionó el cine de luchadores como un género cinematográfico.
El éxito no solo era nacional, la fama de El Santo llegó a toda América, Europa, Asia y el Medio Oriente, donde curiosa y erróneamente se creía que el personaje era un súper héroe turco, ya que su fama en aquel país era tan grande que hasta se realizaron largometrajes en que se interpretaba su personaje.
¿Habrá quien nos regrese las emociones que nos hacía sentir El Santo, el enmascarado de plata?
Rodolfo Guzmán Huerta debutó en los cuadriláteros en 1934, pero su leyenda comenzó a tejerse el 26 de julio de 1942 en la legendaria Arena México.
Nació el 23 de septiembre de 1917 en Tulancingo. Falleció el 5 de febrero de 1984 en Ciudad de México.

Comentários no Facebook

A %d blogueros les gusta esto: