Pasen a saludar a nuestro Batman patriótico

Esta semana, el Archivo Gustavo Casasola nos hace el honor de recordarnos las fechas tan patrióticas que se nos vienen ya encima. Se acabó el año, amigos, finito. Ya nada más nos faltan los muertitos para dirigirnos a cargar a los peregrinos. Pero me desvío. La fotos del Gustavo Casasola nos recuerdan aquellos buenos tiempos, señor don Simón, en los que Porfirio Díaz, ya en las postrimerías de su dictadura (pero él no lo sabía), celebra el centenario de la Independencia, inaugurando varios monumentos, entre ellos el Hemiciclo a Juárez y la Columna de la Independencia, mejor conocida como El Ángel. Me pregunto si don Porfirio sabía que Batman estaba dentro del monumento. No, hablo en serio: Batman está dentro del Ángel. Me explico. Cuando Antonio Rivas Mercado, el arquitecto de la Columna, recibió la encomienda de representar a todos los héroes independentistas en la estructura, decidió incluir a un personaje más bien oscuro: el irlandés Guillén de Lampart (o William Lamport), un irlandés enloquecido que allá por los tiempos de la Nueva España fue el primero en declarar la independencia de estas tierras. Hizo una declaración documental y todo. También decía que era el verdadero vindicador de los indios y negros esclavizados bajo el puño español. Lampart también era un místico y fue ejecutado en la hoguera por hereje en 1659. Así lo representó Rivas Mercado: amarrado a la estaca, dispuesto a encarar su destino. La estatua de Lampart está escondida en el interior del Ángel. Ni tan escondida, el que visita el Ángel topa de frente con él tan pronto como entra. ¿Y Batman? Con calma y nos amanecemos. En el siglo XIX, el escritor mexicano Vicente Riva Palacio escribió una novela que fue un verdadero best seller: Memorias de un impostor, una versión en folletín de la vida de Guillén de Lampart. La aventura llegó a manos del periodista estadounidense Johnston McCulley, que tomó al mismo personaje pero lo bautizó como Diego de la Vega y lo situó en la Texas que buscaba ser libre del gobierno mexicano.Así es: Guillén de Lampart es el Zorro. Bueno, ¿y Batman? Simple: Bob Kane y Bill Finger, los creadores del hombre murciélago, se basaron en la imagen oscura y libertaria del Zorro para crear a su superhéroe. En el ADN del cómic sobrevive el loco irlandés que vive dentro de nuestro Ángel. Piénsenlo ahora que vayan a celebrar el 15 de septiembre en Reforma. Pasen a saludar a nuestro Batman patriótico.

fuente:eleconomista.com.mx