Opinion

Maurice White, el visionario músico que fusionó los ritmos jazz, soul, funk, R & B

Written by HectorAra

Enrique Alonso Cervantes
“Vivimos en una sociedad negativa. La mayoría de la gente no puede ver la belleza y el amor. Yo considero nuestra música como una medicina”,
afirmaba convencido
Maurice White en la cima de su carrera.
Cuando un músico fallece parece que algo se pierde para siempre, aunque nos queden sus composiciones en la memoria. Se va la posibilidad de que de su ingenio broten nuevas melodías, de que su peculiar forma de distribuir notas en el pentagrama vuelva a estremecernos. Eso fue lo que sucedió con Maurice White, creador de Earth,
Wind & Fire, una agrupación que nos enseñó a bailar desde los años 1970. Un grande que se va sin hacer ruido. White murió de forma tranquila.
Maurice, 74 años, sufría de mal de Parkinson y falleció mientras dormía en su casa en Los Angeles, informó su familia. El cantante y compositor había sido diagnosticado con Parkinson en 1992, pero según algunos medios, su salud empeoró en los últimos meses de su vida.
Nació en Memphis, Tennessee, el 19 de diciembre de 1941; era hijo de un médico y nieto de un pianista de Nueva Orleans. Demostró su talento musical desde temprana edad y estudió en el Conservatorio de Chicago. Durante la década de los años 1960, tocó con Muddy Waters, Impressions y otros intérpretes.
Su vida, como la de tantos músicos, fue una lucha constante por abrirse hueco en el complejo panorama de la interpretación y la composición. Era baterista de sesiones de grabación y también vocalista. Tenía una voz cálida con la que también hacía unos falsetes muy en boga en aquella época. Fue músico profesional y con esa faceta grabó discos acompañando a diferentes artistas hasta que fundó su mítica banda en 1969, Earth, Wind & Fire, después de mudarse de Chicago, Illinois, a Los Angeles, California.
El primer sonido de la banda tenía tintes de jazz pero pronto evolucionó a una mezcla abundante, impulsada por instrumentos de aliento que unía jazz, funk, góspel y música de las big bands. Su atractivo no solo se sentía en los álbumes, sino en el escenario, sus conciertos eran un torbellino de baile, hielo seco, luces de colores y vestuarios llamativos. Earth, Wind & Fire se presentó en todas partes, desde Super Bowl hasta la Casa Blanca. El grupo incluía a su hermano Verdine y al cantante Philip Bailey. La banda fusionó los estilos de rhythm and blues, gospel, funk, soul y música africana, con un sonido peculiar y característico que le significaron 21 nominaciones a los premios Grammy, para ganar siete de estos galardones.
En 1971, la banda publicó su disco debut homónimo e inauguró una década de gran popularidad y también de constantes entradas y salidas en la formación del grupo. Philip Bailey, carismático vocalista, facilitó que la oferta musical de Maurice White, llegara a las masas. Le ayudaba también el productor y arreglista Charles Stepney,
veterano de Chess Records, donde había cultivado su visión propia del soul psicodélico.
Earth Wind & Fire, toca jazz exótico, a lo Weather Report, pero se notaba que habían analizado atentamente las fórmulas ganadoras de Motown Records, Sly Stone y James Brown.
A partir de entonces, llegarían los hitazos, que abarcaban desde baladas como “Shining Star”, “Devotion”, “Reasons”, “Fantasy”, “September” y su versión de “Got To Get You Into My Life”, el homenaje de Paul McCartney al soul. En sus letras, se combinaban las enseñanzas del cristianismo afroamericano con ecos de filosofías orientales. El periodo más exitoso del grupo comenzó con el disco de 1975, That’s The Way of The World, y se mantuvo por el resto de la década. Otros de sus éxitos incluyen: “Serpentine Fire”, “That’s The Way Of The World”, “After The Love Has Gone”, “Sing A Song”, “Can’t Hide Love”, “Saturday Nite”. Sus conciertos eran exuberantes, llenos de colorido, deslumbrante vestuario y el melodioso sonido de las grandes bandas de antaño.
Tras 1978, con la asunción de la música disco, llegaron celebraciones como “Boogie Wonderland” y “Let’s Groove”. El grupo que fundó White, fue uno de los primeros en romper las férreas y estrictas barreras étnicas en los Estados Unidos. La banda fue pionera en romper los tabúes raciales en la música pop, y fue el primer grupo de color en tocar en el Madison Square Garden de Nueva York, repleto hasta las lámparas, en 1979. Fascinando a los blancos, sin perder la admiración de los afroamericanos. En Guadalajara, se presentó EWF en 1981 en el Estadio Jalisco. Alrededor  de veinte años después regresó para presentarse en Hard Rock Live, ya desaparecido, y repitió en 2011 en Auditorio Telmex, en estas dos últimas visitas ya no vino Maurice.
En entrevista de antaño, White, declaró que esperaba que la música de Earth Wind & Fire,
inspirara a la gente, en lugar de simplemente entretenerla.
Conocido popularmente por su apodo “Reese”, Maurice también trabajó con reconocidos artistas como Cher, Barbra Streisand, Neil Diamond, Deniece Williams y The Emotions. En el año 2000, Earth, Wind and Fire ingresó en el Salón de la Fama del Rock and Roll. White, por su parte, ingresó al Salón de la Fama de los Compositores en 2010.
Earth, Wind & Fire vendió más de 100 millones de discos alrededor del mundo.
White dejó de participar en las giras de la banda en 1995, acusando serios problemas de salud. Cinco años más tarde se hizo público que sufría Parkinson, aunque su familia confirmó que, desde los años 1980, manifestaba ya síntomas de esta enfermedad neurológica. No obstante, Maurice continuó en activo, componiendo, produciendo música, y manteniendo el control ejecutivo del conjunto. La banda, con nuevos miembros, siguió con su característica sección de metales, manteniendo un sonido constante.
En los años 1980, el grupo perdió dirección. Philip Bailey publicó discos en solitario, saliendo de la sombra de Earth Wind & Fire, con producciones firmadas por Phil Collins y Nile Rodgers. Y el propio White, que cantaba a la par con el grupo, sacó su disco en individual en 1985. Hubo éxitos menores y reuniones con los músicos originales, e inclusive intentaron aproximarse al rap en los años 1990.
El último trabajo de White, con el conjunto, se publicó en el 2013, Now, Then & Forever, un título que suena a despedida, pero que en Maurice White no es así: Earth, Wind & Fire continua con su legado. Siempre nos deleitaremos con sus ritmos como auténticos embrujados. Siempre habrá para recordarlo con un mágico “Septiembre”, una indescriptible “Fantasía”, e infinidad de “Razones”,  por las que bailaremos y nos enamoraremos, de nuevo, con su música.

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