El coronavirus superó las fronteras y todo tipo de actividades. El deporte motor no está exento y varias de las principales categorías a nivel internacional se vieron afectadas ya sea con cancelaciones o suspensiones de carreras, modificaciones de itinerarios y de formas de trabajo. Hasta ahora la Fórmula 1 tiene confirmado su inicio en Australia el próximo 15 de marzo. Pero ya están las primeras consecuencias por la pandemia del virus COVID-19 y por ejemplo, por primera vez en su historia la Máxima tendrá una carrera sin fanáticos en un autódromo.

Este domingo se conoció que el Gobierno de Italia (segundo país con más cantidad de infectados después de China) aplicó la restricción de entrada y salida de 12 provincias, varias de ellas en el norte del país. Se incluye Módena, donde está Maranello, la casa de Ferrari, que desde el 25 de febrero cerró los accesos a sus museos. El ejecutivo italiano decretó “evitar de forma absoluta cualquier movimiento dentro y fuera de los territorios, excepto los movimientos motivados por necesidades laborales especiales o situaciones de emergencia”. Entonces el personal de la Scuderia encuadra dentro de las excepciones, más allá de que los autos y el resto del cargamento ya estaban en viaje rumbo a Melbourne, en Australia, donde este fin de semana arrancará el campeonato. El resto del staff partió este lunes.

Si bien esta medida también afecta a los integrantes y materiales de Pirelli, cuya fábrica está en Milán, por la mencionada salvedad no habrá problemas con la provisión de gomas. Sí dicha empresa y Ferrari debieron cancelar una prueba con neumáticos de 2021 prevista para el 5 de marzo en el Circuito de Fiorano, propiedad de la Scuderia, por las restricciones para reuniones en público.

A su vez el mencionado bloqueo no afecta al equipo Alpha Tauri porque su sede, en Faenza, corresponde a la provincia de Rávena, que no está incluida.

En tanto que para la segunda fecha en Baréin, primero se habían dejado de vender entradas. Luego se anunció que se correrá sin público, un hecho sin precedentes en la historia de la Máxima. El comunicado difundido por el Reino de Baréin afirma que “como nación anfitriona de la F-1, equilibrar el bienestar de los seguidores y los asistentes a la carrera es una responsabilidad tremenda”.

“Dada la continua difusión de COVID-19 a nivel mundial, convocar un evento deportivo importante, que esté abierto al público y permita que miles de viajeros internacionales y fanáticos locales interactúen en estrecha proximidad, no sería lo correcto en este momento”, agrega.

Cabe recordar que antes se había cancelado el Gran Premio de China que iba a ser el 19 de abril. Hasta el momento la continuidad del calendario está asegurada.

Sobre el tema, Chase Carey, director ejecutivo de Formula One Management (FOM), empresa que está a cargo de los derechos comerciales, afirmó que “es algo difícil por lo que estamos pasando, porque está cambiando la situación cada día. Al mundo no le gusta la incertidumbre, pero es una cuestión importante y lidiaremos con ella convenientemente”.

Mientras que ante la posibilidad de que en algún país no dejen ingresar a equipos italianos como Ferrari y Alpha Tauri, Ross Brawn, responsable técnico de FOM, avisó que “si un equipo no puede entrar en un país, no podremos organizar la carrera porque sería injusto. Obviamente si alguien elige no ir, es su decisión, pero si alguien no puede entrar en el país por una decisión política, no sería una competición justa”.

Debido a las recomendaciones de no darse la mano, por caso, el piloto inglés de McLaren, Lando Norris, sostuvo en broma que “creo que nunca le doy la mano a Carlos (Sainz, su compañero). De todos modos es normal que le dé un puñetazo o él me lo da a mí para saludarnos”. Ya en un tono serio, indicó que su reparo es “no hay que tocar las cosas que todos los demás tocan, nada de apretones de manos, mejor chocar el codo o chocar los cinco en el aire, sin llegar a tocarnos”.

Dario Coronel / Infobae

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