Alvaro Nathal

Difícil entender cuando nuestro grupo favorito después de una trayectoria exitosa decide separarse, solo ellos conocen los motivos reales que originaron la ruptura, para nosotros (sus fans) los sentimientos se encuentran, nos negamos a aceptar que un soundtrack de nuestra vida llegue a su fin, nos desilusiona el hecho de que no nos tomaron en cuenta, nos sentimos vacios y lo que es peor, perdidos, ahora, ¿a quién vamos a seguir? y muchas preguntas más rondan nuestra cabeza, pareciera que cuestionamos más que cuando se termina una relación sentimental, pero así es la música y así es el rock n roll. Ahora, si tomamos como punto de partida el rumor, muy fuerte por cierto, de una posible reunión de los miembros originales de Guns n Roses, y lo vamos a dejar por lo pronto así, como un rumor, es un magnífico ejemplo para nuestro análisis. Acciones como esta, no es cosa nueva en la escena, ejemplos hay, en la historia reciente de la música y del rock en particular tenemos mucho de donde platicar. Quiero que nos enfoquemos en tres puntos que acompañan siempre que una banda decide reunirse después de un tiempo de separados.

Por un lado están los fans, esa legión incondicional que consume todo lo relacionado a su grupo, que le da identidad social y le proporciona un sentido de pertenencia básico en la condición humana. El simple anuncio o señal de parte de los integrantes de nuestro grupo favorito, avisando una posible reunión, es suficiente para sonreír, volver a escuchar su música y ¿porque no? Hasta vestir de nuevo con la camiseta del último concierto al que fuimos (si es que tienes la suerte de haberlos visto antes de su desintegración). Los fans son una parte fundamental del engrane que hace del grupo un producto de consumo, ellos compran mas allá de la música, y mas, cuando han experimentado la ausencia en el mercado de su grupo, la reunión es un buen pretexto para hacerse de un arsenal de productos oficiales, es tal vez la última oportunidad de conseguir y conservar para la posteridad esos tesoros. No se diga cuando anuncian la fecha de algún concierto en nuestra ciudad, hacemos fila desde temprano el día anunciado para comprar el ticket en preventa, mientras más cerca del escenario mejor, no importa el precio, fue más dolorosa la ausencia de nuestro grupo, Así, comienza un despliegue mediático con información de la banda, haciendo una publicidad gratuita y que a nosotros, nos hace ser parte de ese importante acontecimiento.

Por el otro lado está la industria, esa poderosa maquinaria que mueve conciencias, un impresionante ejercito de ejecutivos se dan a la tarea de que el acontecimiento sea un gran negocio para todos, gana el grupo desde el momento de firmar el contrato de la reunión, es importante señalar que siempre hay una empresa que invierte miles de dólares para hacer posible el reencuentro, ellos son los encargados de vender las fechas en las ciudades y países a visitar mientras dure la gira, gana el promotor que compra una de esas cotizadas fechas porque sabe que es un cheque al portador, es un gran negocio para las escenas locales ya que se despliegan muchas actividades que son parte de la logística del evento ( equipo de audio e iluminación, boletaje, hospedajes, comidas, personal de seguridad y accesos, compra de espacios en los medios para promoción, etc.) estaciones de radio y televisión dedican espacios anunciando y promoviendo el

suceso; nuestro grupo tiene vida de nuevo y son interminables el recuento de los días para asistir a la cita con nuestro grupo.

Ahora, ¿Qué gana la historia de la música con estos acontecimientos? Una parte importante es la inyección de vitalidad que representa el regreso de una banda verdaderamente exitosa, los amantes de la música adoran las leyendas, necesitan de ellas, son ejemplos de carreras musicales para las nuevas generaciones, desgraciadamente esas leyendas cada día sus integrantes se hacen viejos, imposible seguir el ritmo del rock n roll en la tercera edad, o por lo menos seguir el ritmo que los fans exigen, que se niegan a aceptar que el paso del tiempo hace estragos en los integrantes. La música necesita de esos monstruos y al inevitable ingreso al tren de la extinción, se buscan reemplazos, si no existen en el mercado grupos con los meritos necesarios, se tienen que fabricar, por decirlo de alguna manera y una de ellas es la reunión, bandas que a pesar de la desintegración siguen vigentes, sus integrantes cuentan con la madurez necesaria para que juntos, sigan enriqueciendo la historia de la música y así, mantener un equilibrio entre generaciones, que no exista un vacio musical que por medio de las canciones reflejan el sentir y pensar de la humanidad, que al fin de cuentas es un objetivo primordial en el arte. La música es un vehículo de expresión que por siglos ha contado la historia, nos refleja la forma de pensar en sus distintas etapas, sacude conciencias y hasta ha sido capaz de cambiar el rumbo de la humanidad. Veamos con buenos ojos aquellos regresos que verdaderamente tienen mucho que aportar. Mientras en el planeta existan músicos capaces de subir a un escenario y dejar un mensaje, podemos estar tranquilos, ya que nuestra historia será contada desde diferentes puntos de vista. Así seguirá vigente nuestra juventud por medio de la música y hacemos valido el maravilloso concepto de que: El Rock n Roll no morirá jamás.

 

 

Led Zeppelin are among the honorees in the 35th Annual Kennedy Center Honors.