En un espacio que evoca una antigua fábrica de sake, Robata nace del encuentro de los izakayas, cantinas japonesas, y el aromático gusto del robatayaki, cocina al carbón. Tradición y vanguardia se plasman en su carta para narrar una historia de cuatro actos protagonizados por el fuego, el agua, el vapor y el hielo: bar, sushi, noodles y sobre todo, carbón.
A la vista del comensal los chefs muestran su maestría en la técnica robatayaki, método de cocción que, con el toque ahumado de las brasas del carbón binchotan, potencia el sabor de las carnes, cortes Wagyu, pescados, mariscos y vegetales de temporada, así como del ramen, sashimis, nigiris y futomakis. En Robata, los mejores momentos se comparten con amigos en torno a la mesa. El gusto, la vista y el olfato se colman con platillos servidos al centro, disfrutando de algunas de las preparaciones más emblemáticas: entradas como los edamames picantes al carbón o la brocheta de camarones con yuzu y sriracha, siguiendo con la berenjena al miso o el
portobello con fideo soba y culminando con carnes y pescados, como el corazón de filete sazonado con wasabi y sal de grano o el salmón a las brasas con chimichurri de hoja de shiso.

El aroma del carbón, el vapor del ramen y las fragantes maderas y cuero del mobiliario armonizan en un ambiente de carácter ecléctico en donde converge lo rústico y lo industrial, incorporando, a su vez, caligrafía japonesa y elementos artesanales especialmente diseñados para Robata: vidrio soplado de Tonalá, cerámicas elaboradas por manos japonesas en talleres de Toluca y uniformes confeccionados por la firma mexicana 1/8 Takamura. La música y el ambiente de bar y terraza son el escenario ideal para celebrar, disfrutando de una amplia colección de sakes y shochus de distintas regiones de Japón, vinos y whiskys, así como de la cuidada propuesta de mixología. Cócteles como el Yakisugi, a base de whisky Monkey Shoulder, azúcar moscabado, Angostura Bitters y humo de cedro o el Utsukushi, con tequila plata, jugo de zanahoria, piña tatemada y ceniza, ejemplifican la creatividad de los experimentados bartenders.

Inspirado en los izakayas, Robata se define como una cantina japonesa para convivir, disfrutando de la cocina japonesa al carbón. La propuesta gastronómica, definida por platos al carbón, nigiris y sashimis, futomakis y donburis, equilibra sin pretensiones la tradición y el valor genuino de los mejores ingredientes preparados a la vista del comensal. Irrumpiendo en la vibrante escena gastronómica tapatía, Robata, también presente en la Ciudad de México, abre sus puertas en octubre de 2019 en The Landmark Guadalajara, ubicado en Av. Patria 188, Puerta de Hierro.

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