Enrique Alonso Cervantes
“Continué creyendo y soñando, y aquí estoy. Hubo momentos en que quise retirarme del tenis. Cuando era pequeño soñaba a lo grande. Veía como posibles cosas que otros las imaginaban inalcanzables. Recuerdo lo que me dolió perder en 2014 y 2015, pero he peleado mucho para poder lograr el octavo Wimbledon. Esta pista es especial para todos los jugadores, es increíble ganar aquí», asegura convencido Roger Federer después de ganar Wimbledon, recordando los últimos años en los que no encontraba su mejor nivel y cuando las lesiones comenzaban a acrecentarse.
Sobre el mismo césped en el que empezó a construir su leyenda, Federer saltó a una nueva dimensión tenística al conquistar su octavo título en Wimbledon y el decimonoveno Grand Slam de su impresionante carrera. Ni el paso del tiempo, rival de todos los deportistas, parece haber encontrado todavía la receta para frenar al suizo. “Sabía que algún día podría volver a hacerlo bien, pero no a este nivel. Supongo que ustedes se habrían reído también si les hubiera dicho que ganaría dos Grand Slam este año. La gente no me habría creído si yo decía eso. Yo tampoco pensaba que iba a ganar dos».
Una vez que ingresó al campo central del All England Club, Federer se sintió como en casa. En ese lugar en el que está tranquilo, en donde encuentra sus mejores ideas, hace sus mejores movimientos y escucha la sinfonía de sus más elegantes golpes, moviendo su raqueta como un director de orquesta lo hace con su batuta para ejecutar una pieza musical y que para el suizo fue la conducción a su octavo título de Wimbledon. Es el amo y señor en la catedral del tenis.
El partido contra el croata Marin Cilic fue una anécdota más. Federer ganó (6-3, 6-1, 6-4) más fácil de lo que se esperaba. La magia del suizo solo pudo admirarse durante una hora y 43 minutos que duró el juego. Más allá de los problemas de salud que acusó Cilic, que se quebró en un momento del encuentro, tapándose con una toalla mientras lloraba, Su Majestad, fue inmensamente superior.
Luego de cinco años, Federer volvió a escribir su nombre en el mural de campeones de Wimbledon, dejando además cifras que serán muy difíciles de alcanzar por sus rivales. Elevó a 19 su récord de victorias en torneos de grand slam. El suizo es el tenista más viejo en ganar el torneo del All England Club en la era profesional y rompió el empate que tenía con Pete Sampras, como máximos ganadores de Wimbledon, al levantar su octava corona, que está intacta a los 35 años y 342 días.
El prestigioso torneo sobre césped representa para Federer el santo grial, como lo es la arcilla de Roland Garros para el español Rafael Nadal. Tras la derrota en semifinales el año pasado contra el canadiense Milos Raonic, el suizo, lesionado en su rodilla izquierda, comenzó a pensar ya en la siguiente edición para ceñirse una octava corona, que esperaba desde el 2012. Su pasión lo puede todo. En este Wimbledon, Federer demostró las mismas ganas que un joven que busca proyección y su juego se prepara a la perfección con la hierba. “No tengo problemas de adaptación. Es algo natural en mí”, indica el suizo.
Además, Su Majestad, tiene la fórmula de la eterna juventud. A sus 35 años se sigue manteniendo en la elite del tenis mundial. Este estado de forma lo ha logrado por tomar pausas necesarias para recargar su cuerpo y espíritu. En el 2016 estuvo seis meses sin competir, recuperándose también de una lesión de rodilla tras disputar Wimbledon y en este 2017, luego de ganar el Abierto de Australia, volvió a ausentarse y no compitió en la temporada de arcilla.
Finalmente, Federer se vio obligado a evolucionar su juego para seguir ganando. Comenzó por cambiar su raqueta, una decisión arriesgada porque necesita de un tiempo de adaptación. Además, utiliza menos su slice y golpea de lleno la pelota, lo que lo hace aún más imprevisible.
Roger es verdaderamente increíble. Logró su octava corona en Wimbledon y volvió a meterse en el Top 3 del ranking ATP. Y lo hizo sin perder un solo set sobre el césped de Londres. Tampoco había perdido ninguno en el ATP 500 de Halle. Y así ha encadenado 29 sets ganados de manera consecutiva y va por su propio récord. Está a dos sets de alcanzar su récord de 31 ganados en forma consecutiva, y a tres de superar su propia marca. Entre 2006 y 2007, es decir hace diez años, Federer encadenó 31 sets seguidos entre Shanghai, el Abierto de Australia y Dubai. «Fui bendecido con mucho talento, pero también he trabajado mucho para esto. El talento solo no te lleva muy lejos. Además tengo a gente maravillosa e increíble alrededor mío. Mi mujer, mis padres, mis amigos, que siempre me ayudaron, y hacen que siga siendo la persona que soy ahora mismo”.
Príncipes, actores y políticos fueron algunos de los asistentes al partido por el título de Wimbledon 2017. Los duques de Cambridge, la primera ministra, la conservadora Theresa May, y los actores estadounidenses Hugh Grant y Bradley Cooper, fueron algunos de los rostros conocidos que no quisieron perderse la final en la capital londinense, la cita más importante para los amantes del tenis, disfrutando del partido desde la privilegiada vista que ofrece el palco real. «Es muy especial. Wimbledon fue siempre mi torneo favorito y lo será siempre. Mis héroes pisaron estas pistas y es por ellos que me convertí en un tenista mejor. Así que hacer historia aquí significa mucho para mí por todo eso. Es así de simple».
La prensa mundial se rindió también ante el mito de Roger Federer y, tras la conquista de su octavo título en Wimbledon, medios colocaron su nombre a la altura de leyendas del deporte como Michael Jordan y Muhammad Ali. Federer es el más ganador de la temporada 2017, con cinco títulos, superando a Nadal, quien ganó cuatro. «Es increíble esto. No sé cuánto tiempo más va a durar, no tengo ni idea. Ha sido un camino largo, un camino emocionante. Ha habido momentos difíciles, pero es como se suponía que iba a ser».
No se sabe a ciencia cierta si Federer regresará a Wimbledon. A su edad todo puede pasar. “Espero regresar, nunca es una garantía, especialmente con 35 o 36 años. Pero mi objetivo es estar aquí la próxima temporada”. Solo queda aprovechar cada partido en el que Federer está en cancha y disfrutar del mejor tenista de la historia.

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