Ciento Uno

San Lúpulo Cerveteca, recinto de la cerveza artesanal y la bebida de los vikingos

Written by HectorAra

José Rodolfo Castro
cientounorevista.com
Esta es la casa de los visionarios que se atrevieron a pensar fuera de la caja, porque una cerveza artesanal la compartes con quien vale la pena: son palabras de Jorge Gómez, propietario y creador de San Lúpulo Cerveteca, recinto ubicado a una cuadra del templo Expiatorio.
Anaqueles de madera, en la contrabarra, junto a la barra, son aparadores que presentan las marcas de cervezas artesanales,  variedad que es atracción para el viandante, para quien disfruta de la experiencia, escenario que se completa con la decoración que encierra el concepto.
“Contamos con alrededor de sesenta marcas de cerveza artesanal de toda la República Mexicana, y sus precios están entre 40 y 55 pesos”.
–¿Tiene cocina?
–Sí, ofrecemos hot dogs alemanes con dos precios, 45 y 65 pesos; salchichas ahumadas en 45 pesos; y en ocasiones comida de autor, que va de los 45 a los 70 pesos. El hot dog alemán, es el platillo que más piden los clientes, lo preparamos con salchicha cocida, va en pan artesanal, encima chucrut y va adornado con mostaza de dijon en grano, pepinillos y algún complemento, como ensalada, plátano frito, el de 65 pesos, es vasto, es una comida, una cena.
–¿Vinos?
–No, no vendemos vinos, pero tenemos la bebida que tomaban los vikingos, hidromiel, es agua con miel fermentada y levadura, está en 50 pesos. Contamos con refrescos artesanales, así como las marcas Lulú, Tonicol, Boing, todos están en 15 pesos.
Comenta Jorge Gómez, que su única experiencia en la gastronomía fue vender hot dogs cuando tenía 17 años de edad, pero experiencia que apenas duró meses, “soy el visionario de San Lúpulo Cerveteca, el concepto lo pensé tres años, y lo abrí al público en marzo de 2014, su primera sede en la calle Camarena, donde permanecimos un año, pero tras el crecimiento, abrimos aquí en Prisciliano Sánchez, en abril de este año”.
A su decoración la denomina, al alcancé, “porque fue lo que me alcanzó para cambiarme acá; el mueble de la máquina de coser, era de mis papás; el escritorio rústico, de mi casa, los dos son mesas; un par de televisores de los años 1970 que fueron donados a San Lúpulo Cerveteca. Las bicicletas, que están hechas de raíces de árboles de la ribera de Chapala, son del artista de Ajijic, Manuel López Haros, de Raíz Arte Mexicano, y están a la venta.
Confía que antes de crear la cerveteca, trabajó en Tribunal Federal, “lo dejé para cristalizar mi sueño, quise cambiar mis hubiera y compartir el conocimiento que te cobran o no te lo quieren dar, por lo que empezamos a hacer las cosas diferentes… eso es San Lúpulo Cerveteca, donde he acuñado la frase: Tú qué sabes de la vida, si no has probado una cerveza artesanal”.
Música grabada y variada, “desde punk hasta ambiental”.

San Lúpulo Cerveteca, Prisciliano Sánchez 807, esquina Camarena, a una cuadra del templo Expiatorio. Abierto lunes y martes de 7:30 a 11:30 de la noche; miércoles a sábado de 6 de la tarde a 11:30 de la noche; domingo de 5 de la tarde a 10 de la noche. Teléfono 3825-5457.
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