Héctor Castro Aranda
cientounorevista.com

La llegada de The Doors a la escena del rock en 1967, marcó no solo el comienzo de una serie de exitosos materiales que se convertirían en clásicos durables, sino también de algo mucho más grande: una relación nueva y más profunda entre los creadores y el público.
Al negarse a ser simples artistas, el cuarteto de Los Angeles desafió implacablemente, enfrentó e inspiró a sus fanáticos, saltando de cabeza al corazón de la oscuridad mientras otras bandas gritaban por la paz y el amor. Aunque han tenido muchos imitadores, nunca ha habido otra banda como ellos. Y 50 años después de su álbum debut, la música y el legado de The Doors son más influyentes que nunca.
Los shows de The Doors siempre se parecieron a clínicas de rehabilitación y eso fue lo que Jim siempre quiso que ocurriera. Antes de morir, en julio de 1971, el último concierto lo encontró en Nueva Orleans. 12 de diciembre de 1970. Imposible programar presentaciones con un cantante que no estaba en sus cabales, o se olvidaba de las letras.

Medio año más tarde, Morrison es encontrado con una botella de whisky en la bañera de su casa en París, a los 27 años; es parte del famoso Club de los 27, los músicos muertos a esa edad como Brian Jones, Janis Joplin, Jimi Hendrix, Kurt Cobain, Amy Winehouse. La causa, se publicó en portadas de diarios de todo el globo, como sobredosis.
The Doors, un grupo perseguido por la ley, sus presentaciones solían ocurrir o no, temperamento que adoptaría Guns N´Roses, años después. The Doors, agrupación que fue fundada primeramente por Ray Manzarek, bajista, sonidista, co-creador y tecladista de la banda angelina, para luego invitar a Jim Morrison, fue una dupla de éxito, uno calmado, el otro extravagante. Su música fuerte en aquel entonces le valió el gusto a The Who por compartir escenario con ellos, en 1968, por un lado, unos encaminados y ascendientes The Who de entrada, y por el otro, los ya significativos y reveladores The Doors como plato principal. Ambos eran los encargados de protagonizar el llamado New York Rock Festival. Un encuentro que presentaba otras veladas con las presentaciones de Jimi Hendrix Experience junto con The Chamber Brothers y The Soft Machine. El clima del festival irradiaba expectativas. Los lugares disponibles habían volado el mismo día de su venta y desde muy temprano ya se encontraban colmados.


The Doors para 1969, y quienes rechazaron actuar en Woodstock, tenían previsto tocar en México, con cuatro fechas en la Plaza de Toros México, el gobierno de Díaz Ordaz canceló el evento, por miedo a tener demasiadas personas juntas al ritmo de Morrison, con una situación tan fresca como fue lo de Tlatelolco un año atrás. Los conciertos se reprogramaron a una discoteca llamada el Gran Forum, con precios de boleto que solo algunos juniors podían pagar y de traje forzoso para entrar. Según la página Doors History, el Rey Lagarto no solo cantó en la ciudad, sino que también recorrió algunos de sus lugares más emblemáticos, escucharon mariachis en la Plaza Garibaldi, tomaron tequila en el Salón Tenampa, donde le realizaron una caricatura al vocalista; recorrieron Paseo de la Reforma y subieron las Pirámides de Teotihuacán. Además, visitaron el Mercado de la Lagunilla, el Museo de Antropología y hay quienes aseguran que ofrecieron un concierto para Alfredo Díaz Ordaz, hijo del que en ese entonces era presidente y quien llegó en mal momento donde presenció el total frenesí de la fiesta en su climax.
Si bien, cuentan ya con un filme de 1991 con la actuación de Val Kilmer, y su lugar ganado en el Salón de la Fama del Rock and Roll en 1993, no se les ha dado el peso correspondiente a comparación de otras agrupaciones o artistas, por un lado el personaje que presentó Morrison y por otro lado el gran legado y aporte musical, marcaron una nueva tendencia musical, lograron combinar rock y blues con un agregado psicodélico, al que complementaron con letras filosóficas y poéticas, fue una de las bandas más completas en todos los sentidos, que marcó una época y a una generación.
The Doors, recién comienza a tener un gusto por las nuevas generaciones, que le aprecian su arte y parte de ese arte será exhibido en un nuevo filme, pero ahora centrado en Ray Manzarek: The Doors: Break on Thru-A Celebration of Ray Manzarek, que llegará a los cines de todo el mundo para un evento de una sola noche el 12 de febrero de 2020. La película reunirá a los fanáticos en teatros para celebrar el legado extraordinario del difunto Ray Manzarek, en lo que habría sido su cumpleaños. Este documental/concierto híbrido de estrellas, aclamado por la crítica, fue filmado en el Fonda Theatre de Los Angeles, California, y trajo a los miembros sobrevivientes de The Doors, Robby Krieger y John Densmore, al escenario por primera vez en 15 años para celebrar el cumpleaños de Manzarek junto con actuaciones cautivadoras de Taylor Hawkins y Rami Jaffee de Foo Fighters; Robert DeLeo de Stone Temple Pilots; Brian Ray de Paul McCartney; Exene y John Doe de X; Stephen Perkins de Addiction de Jane; Warren Haynes de Gov’t Mule y más. Con una lista establecida de clásicos de The Doors y convincentes entrevistas e imágenes detrás de escena, esta película celebra la longevidad de The Doors, reuniendo a múltiples generaciones para celebrar esta banda icónica. Las ganancias del concierto de Los Angeles fueron donadas a Stand Up To Cancer, seleccionado por Ray Manzarek. Los teatros y entradas participantes se pueden encontrar en www.TheDoorsFilm.com. John Densmore, baterista de The Doors, compartió: «Fue un gran honor tocar con estos músicos de clase mundial en un homenaje a nuestro tecladista mágico». (Comentarios: hectorcastro@cientounorevista.com).

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