Héctor Castro Aranda
cientounorevista.com
Toy Selectah, es uno de los mejores productores y músicos que ha dado el país; como parte de la movida regía fue el tecladista y DJ de Control Machete, lleva una gran carrera como productor, ha trabajado con artistas de la talla de
Calle 13, MIA, Thievery Corporation, Cypress
Hill, Manu Chao, Diplo, Kinky, Plastilina Mosh, Café Tacvba, Sergent García, Don Omar, Gustavo Cerati, Celso Piña, Ely Guerra, Juanes, Julieta Venegas, Alejandro Sanz, Zurdok, Molotov, Eminem, La Tremenda Korte, El Gran Silencio, Jumbo, Caballeros del plan G, División Minúscula, Blanquito Man, además de brillar en el ambiente tropical pinchando discos por todo el mundo, con la creación de su propia marca de sonido y colectivo llamado Sonidero Nacional. Y es uno de los favoritos de Red Bull Music Academy. Toy ofreció entrevista a Ciento Uno.
–¿Actualmente el global bass está acaparando gran parte de los sonidos hoy en día, qué podría decir al respecto?
–Muy interesante, es el reflejo del poder de la música de baile, no solo está concentrado en los núcleos importantes dominantes como Londres, Nueva York, Paris. Representa lo que sucede en Brasil, Latinoamérica, en el sudeste asiático, por ejemplo, hay
una infinidad de generaciones nuevas de productores y además que la tecnología, la Internet, les ha hecho fusionar proyectos con gente de todo el mundo conectar.
–¿Qué novedades tiene Toy Selectah?
–Muchas cosas, el disco de Compass, que hice con Camilo Lara (Instituto Mexicano del Sonido), sale en el verano, hemos estado sacando sencillos de este material y produciendo,
remezclando, haciendo dirección artística, colaborar con Major Lazer, me tocó abrir los shows de ellos en Ciudad de México y Monterrey en enero y el año pasado hice una remezcla de J Balvin.
–¿Piensa prensar en vinil?
–Sí, se prensan cosas cada que se pueden y ahora con el regreso ya no es tan difícil prensar en vinil como hace cinco o diez años, tengo muchos proyectos que prensé, me gustaría seguir haciéndolo, es un formato hermoso y debe haber gente que invierta en prensas, nueva tecnología.
–¿Cómo ve el movimiento de la cumbia en Guadalajara?
–He sabido que está muy fuerte y tengo un particular punto de vista y a lo mejor se puede traducir a crítica, pero no es una crítica, pareciera que no, y puede ser que no me entiendan, pero yo siempre he procurado pintar una línea que divida lo chistoso y kitch
del gusto por la cumbia; mi experiencia personal cuando vine a tocar al Sonidero, era que aquí a la gente lo mismo le gusta “Mi cucu”, que una súper cumbia de Celso Piña; a mí no, la música de bodas llega por algo, pero no es lo mismo para mí, no es lo mismo
kitch que parece que estás en una boda que tocar música tropical de buena calidad, mezclas, track raros; siempre que vengo a Guadalajara yo procuro hacer eso, yo no toco a la Sonora Dinamita, yo no toco que parezca que estás en una boda. y me
gusta navegar con esa bandera.
–¿La industria musical en México?
–Grande, extendida, sin limitaciones, el que entiende cómo está todo abierto ahora, hace cosas, el que busca pretextos se queda atrapado.