Patricia Bañuelos
Un don excepcional (Gifted) llega a la cartelera este fin de semana para instalarse en esa lista de películas que no te cansas de ver.  No porque en un futuro se le pueda recordar como ganadora de múltiples premios, sino porque sencillamente… es linda.
Frank (Chris Evans) se hace cargo de su sobrina al morir su hermana, la pequeña Mary (Mckenna Grace), al igual que su madre, es una niña superdotada a la que su tío quiere dar una vida “normal”, lejos de la estricta educación de las ciencias exactas como pretende la abuela (Lindsay Duncan). Madre e hijo tendrán que luchar por la custodia de Mary en la corte.
Es imposible no caer presa del embrujo de esta chiquilla, su frescura es suficiente para sostener la cinta.
Por otro lado, las figuras que la acompañan: Octavia Spencer, Lindsay Duncan y el mismo Chirs Evans, se mantienen firmes, pero discretas al lado de Grace. Spencer nos evita el drama desgarrador que generalmente la acompaña y Duncan será una digna villana a vencer.
La fórmula es sencilla, tal vez hasta repetitiva, pero el punto exacto se lo dio la química de todos los actores con esa niña carismática capaz de ser brillante, berrinchuda, tierna, manipuladora y hermosa a la vez, así como cualquier niño o niña normal.